domingo, 15 de mayo de 2011

El espíritu de los hielos



El libro cuenta la historia de tres personas y de un espíritu que se encuentran una noche y de repente se ven inmersos en una aventura que comienza en el polo norte y termina en pleno corazón de la selva amazónica.
Anarfiq es un esquimal de la ciudad de Nuuk que sobrevive de lo que roba en el puerto. Otilia es una joven estudiante de periodismo que llega a Nuuk de excursión con sus compañeros. D.J es un hombre que tuvo problemas con la justicia y que ahora se dedica a viajar con su mercante por el océano. Youq es el espíritu de los hielos, una criatura mitológica, que nadie sabe que existe.
Una noche Otilia, Anarfiq y el Youq se adueñan del mercante de D.J y a la mañana siguiente deciden emprender un viaje. Cerca de ellos, en otro barco se encuentra el doctor Peddckoe, que está investigando acerca de seres mitológicos. Para evitar que cacen al Youq, el mercante de D.J comienza una aventura que los llevará hasta el Amazonas. Una vez en la selva comienzan las mejores aventuras: un intento de intercambio del Youq, los largos caminos entre los árboles, la búsqueda de la tribu jíbara (la tribu más sangrienta del Amazonas), la caza del arutam y la lucha entre los jíbaros y sus arutams contra el doctor Peddckoe.
Es una historia fantástica que sabe muy bien cómo entremezclar la fantasía con el amor y las aventuras. Se lo recomiendo a todos para que lo lean este verano.


Mª Consuelo Rodríguez Palazón (1º Bach B. 2011)

sábado, 14 de mayo de 2011

El amante




¿Cómo no sentirse seducido por la prosa de Marguerite Duras tras la lectura de esta obra? Parece imposible. En efecto, Marguerite nos brinda un homenaje a los sentidos, al deseo, a la frustración fruto de la incomprensión, como pocos autores han sido capaces. Aunque sí he de admitir que tardé algunas páginas en acostumbrarme al estilo personal y entrecortado de la autora, aprender a comprenderlo, a apreciarlo, finalmente resultó ser un libro original, íntimo y repleto de minúsculos detalles cotidianos sobre los que sólo ella nos puede contar en la autobiografía camuflada que es esta tremenda obra. El amante no es una novela de amor a pesar de la evidencia del título. El protagonismo de los dos amantes en la obra es sólo aparente. El verdadero protagonismo reside en ella, en la propia autora, y en su visión del mundo, de su pasado, de sus recuerdos, de la historia de su vida. Considero especialmente importante su relación con la madre y la terrible figura del hermano mayor, acechante, un depredador nocturno que atormenta a sus hermanos con su violencia y su autoridad, como queriendo sustituir a un padre ausente desde hace años. En mi opinión, la autora prefiere centrarse mucho más en su familia que en su amante, pues aunque éste le sirve como instrumento para su emancipación y la constitución de una identidad separada de la de su familia, la extensión de los recuerdos que tienen relación con su familia es bastante mayor que la de los recuerdos del amante.
Formalmente, Duras supera todos los límites. Olvida la tradición novelística para crear una nueva manera de pensar la obra literaria, no como una realidad inventada en la que unos personajes se desenvuelven, sienten y actúan, sino como un constante flujo de pensamiento e ideas que deja que su pluma plasme en el papel, natural y espontáneamente, sin barreras, sin control. Inevitablemente, el resultado son reducidos párrafos de una intensidad devastadora que, aunque están desconectados unos de otros, todos comparten una misma sinceridad, una misma crudeza. Son como fragmentos de un hilo vital que, reunidos, recomponen esa vida. El estilo de Marguerite es torrencial, no nos oculta nada, incluso nos desvela emociones propias de nuestro instinto más animal, como el deseo que tiene en ocasiones de matar a su hermano o como cuando admite haber sentido odio hacia su madre, que en ocasiones le parece una extraña de la que no sabe nada en realidad.
Esta obra nació de la observación de unas viejas fotografías gracias a las que Duras se vio de nuevo en Indochina, volvió a sentir la atmósfera húmeda y opresora de la colonia en la que nació y creció, para luego hacérnosla sentir a nosotros, lectores ajenos a ese mundo que tratamos de erigir en nuestras mentes. Mediante esas instantáneas, Duras volvió a ser la joven de quince años que deambulaba solitaria por un mundo desagradable lleno de contrariedades: una familia resquebrajándose, un racismo implícito en cada relación con los indígenas, la pobreza que los engullía, una madre que rozaba la locura, un hermano que abusaba de ella, un pensionado en el que sólo tenía a una amiga, el deseo de emancipación frustrado, el despertar sexual temprano pero ya latente desde tiempo atrás, en definitiva, una infancia extraña y desgraciada en una Indochina a punto de entrar en guerra. Y todas estas circunstancias invaden a la autora de nuevo, cuando ya es una reputada escritora instalada en París, cuando ya es una anciana que ha experimentado, ha madurado, crecido, vivido sin más, y siente la necesidad de escribirlas para sanear su memoria, para comprenderse a sí misma, para acabar con los fantasmas del pasado y, por qué no, para hacer justicia a la memoria de aquel hombre al que amó sin jamás desvelárselo directamente y al que se vio obligada a abandonar.
Es una novela que sorprende por su sensibilidad, por la tremenda capacidad de la autora para expresar con las palabras justas sensaciones difícilmente transmisibles. Mientras que leemos, cada breve apartado es una emoción distinta que queda en nosotros para mezclarse con la siguiente, y ésta con la siguiente, y así sucesivamente hasta acabar destrozados, exhaustos, pero ávidos de más, siempre más. Al acabar, parece como si nosotros mismos hubiéramos sido los amantes, hubiéramos vivido esa intensa historia de amor y sexo, hubiéramos odiado a la madre y al hermano mayor, hubiéramos deseado tocar con dulzura a Hélène Lagonelle.
Aprecié mucho también la forma en la que Duras consigue hacer que nos imaginemos a la perfección la atmósfera, los paisajes y las gentes de la Indochina francesa. En apenas tres o cuatro líneas describe la habitación del amante, las calles ajetreadas del barrio chino de la ciudad, los paisajes tropicales de la colonia, su casa, el puerto, los barcos, los habitantes indígenas, los colonos blancos. En seguida uno es capaz de recrear todo un espacio e incluso capaz de sentirlo, olerlo, escucharlo.
En cuanto a la historia de amor con el amante, núcleo de la línea argumental de la novela, es una historia difícil que habría que analizar minuciosamente. La protagonista, ya antes de conocer al joven chino, es consciente de su atractivo y desea poder ejercerlo sobre algún hombre. Cuando lo encuentra, lo acepta como opción, pero realmente el chino no le llama la atención, no se fija en él especialmente. Es uno más, una de las posibles vías de escape, uno de los posibles medios para la emancipación. Y funciona a la perfección, a pesar de ser de otra raza, de otra clase social, de otra edad, funciona, y la niña se hace mujer, aprende, descubre, investiga, indaga en lo más profundo del amor. Las escenas sexuales descritas por Duras con una delicadeza extrema, a base de metáforas y lenguaje figurado, nos arrastran hacia los dominios del placer, del deseo, de la liberación. La niña conoce su cuerpo y a la vez el cuerpo del amante, lo admira, se deja llevar y guiar por él en el camino de la vida adulta que está iniciando. El erotismo deliberado de la autora destaca por ser un homenaje a los sentidos, a la búsqueda poderosa y eterna de placer, de compenetración, de unión de ambos cuerpos.
Las imágenes son delicadas, armoniosas, representan la pureza del ser en toda su gloria. Poco a poco, sin quererlo, la niña se va primero encaprichando del amante, luego enamorando y finalmente, de camino a Francia, descubre que lo ama, que lo echará de menos, que está destrozada por su partida. Es su primer amor, al igual que para él, y la marcará de por vida. Para él será el primer y el último amor, pues incluso años más tarde sigue prometiéndole amor eterno. La expresión de Duras es coloquial, sencilla, al alcance de todos, y sin embargo tiene una fuerza avasalladora que rompe con todo a su paso como un mar desbocado. Es una prosa transparente, sincera, sin tapujos ni tabúes. La autora nos enseña a amar a su manera, a comprender el mundo a su manera, a odiar si es necesario, también a su peculiar manera. Toda la novela está impregnada de una estética, de un estilo, de una originalidad aplastante que no deja ninguna duda: Duras ha superado sus miedos, su pasado, sus penurias, para regalarnos esta diminuta joya de la literatura universal.

Gala Hernández López (2º Bach E. 2011)

viernes, 13 de mayo de 2011

Eldest



Eragon va a Ellesméra, cn Arya y Orik. Allí, Eragon se propone continuar consu entrenamiento como Jinete. Para su sorpresa, se encuentra con el sabio doliente, Oromis, y su dragón Glaedr, los últimos de los Jinetes que quedan viven, los cuales se convierten en los siguientes maestros de Eragon y Saphira.

Eragon tiene muchas dificultades en su entrenamiento, ya que la herida que le produjo Durza le comienza a doler cada vez que realiza esfuerzos muy grandes. Esta enfermedad hace que Eragon pierda las esperanzas.

Sin embargo, durante la ceremonia élfica, Eragon recibe un regalo de los dragones y se transforma en un elfo, adquiriendo sus poderes y agilidad. Roran se convierte en el líder de Carvahall, y lleva a su pueblo a Surda, la actual base de los Vardenos.

Más tarde se desata una gran batalla entre el ejército de Galbatorix y los Vardenos. Murtagh aparece controlado por Galbatorix mediante un hechizo de lealtad. Eragon y Murtagh se enfrentan; pero Murtagh se lleva a Zar'Roc, la espada de Morzan, y le hace una terrible revelación a Eragon. Roran, que participa en la batalla y mata a los traidores Gemelos, se encuentra con su primo Eragon, al cual pide ayuda para rescatar a Katrina.


Me ha gustado mucho este libro, porque es fantástico y presenta a todo tipo de criaturas.


Yoel López López (2º ESO A. 2011)

miércoles, 11 de mayo de 2011

El resplandor



Jack Torrance es un escritor curado de alcoholismo, al que se le ofrece un empleo en el hotel Overlook que, debido a su ubicación y a las condiciones atmosféricas, está aislado del resto del mundo. Jack acepta el trabajo sin saber qué acontecimientos se habían producido anteriormente en el hotel.

El hijo de Jack, Danny, tiene poderes sobrenaturales, que también tiene el chef Dick. Y este les advierte de que el hotel puede hacerles ver cosas. Y que no se acerquen a la habitación 217. El hotel, en efecto, intenta poseer a Danny y volverlo loco, pero no puede. Así que empieza con Jack, haciendo que aumente su ansia por trabajar. Y los espíritus lo convencen de que no puede trabajar por culpa de su familia. La conclusión es clara: debe asesinar a su familia.

Su hijo empieza a sentir que su padre quiere matarlos y llama a Dick. Jack, no obstante, lo mata; pero Danny y su madre, Wendy, huyen en el coche de Dick... Jack finalmente se suicida.

Este libro es magnífico. Me ha encantado. Stephen King tiene novelas muy buenas, pero sin duda ésta es la mejor.


Cristina Molina Ruiz (2º ESO B. 2011)

martes, 10 de mayo de 2011

La familia de Pascual Duarte



Camilo José Cela escribe una obra en la que el protagonista es un campesino llamado Pascual Duarte, el cual narra sus propias desgracias desde la cárcel a sus 56 años. Pascual tiene una infancia difícil marcada por el alcoholismo y la violencia de su familia. Hasta su muerte sufre tanto que cuando tiene que matar a alguien no repara en hacerlo. Sus asesinatos empiezan tras la muerte de su primer hijo: primero mata a su primera mujer, Lola; después al Estirao, que era el chulo de su hermana Rosario; y por último a su madre.
Y es que continuos malestares acompañan al protagonista a lo largo de toda su vida. Asiste a la muerte de su hermano menor Mario, la prostitución de su hermana Rosario y el asesinato del Estirao cuando lo único que quería era echarlo de la casa. Aunque tanta tragedia también tiene algunos momentos de felicidad o por lo menos para él lo eran, como el nacimiento de su segundo hijo Pascualillo, o cuando viajó y vio por primera vez el mar, e incluso siente felicidad cuando acaba con la vida de su madre.
Es el primer libro que he leído de este autor y me ha gustado, aunque a veces te sientes perdida debido a los cambios de tiempo. También hay que decir que es un libro muy triste y para la gente que le guste las cosas más alegres no es un libro que se le recomiende, ya que Pascual pasa por muchas calamidades a lo largo de su vida, hasta acabar contando sus memorias desde dentro de la cárcel. También tiene un vocabulario muy fluido, nada rebuscado, lo que facilita aún más su lectura.En definitiva me ha parecido un libro muy entretenido, ya que trata la realidad de la pobreza de una familia y cómo la falta de educación de los padres puede afectar a los hijos, cosa que sucede a menudo en los barrios pobres de la vida real.

Noemí García Romero (2º Bach E. 2011)

lunes, 9 de mayo de 2011

El bandido adolescente



El bandido adolescente es un libro que narra la historia de Billy el Niño, el bandido más famoso de la historia que, a una edad muy temprana (de ahí su apodo), se convirtió en un fugitivo tras matar a un hombre de su pueblo. A lo largo de su vida hace muchos amigos pero aún más enemigos. Este libro narra todas sus aventuras de una manera muy entretenida y fiel a la realidad (está basado en hechos reales). Es un gran clásico de la literatura genial para divertirse leyendo, que estoy seguro de que gustará a mucha gente.


Jesús García Rodríguez (3º ESO A. 2011)

domingo, 8 de mayo de 2011

El secreto



El secreto es un libro de autoayuda que trata de temas como la salud, el dinero, las relaciones... Pero, sobre todo, de los deseos.
Todo se trata de creer que podemos lograr las cosas que nos proponemos a través de la ley de la atracción y los pensamientos. De esa manera atraemos las buenas vibraciones y alejamos los malos pensamientos, como los problemas, las enfermedades y todo lo que no queremos.
En realidad, el libro se reduce a tres frases:
-La única razón por la que las personas no obtienen lo que quieren es porque piensan más en lo que no quieren que en lo que quieren.
-Los pensamientos se materializan en objetos.
-Si lo ves en tu mente, lo tendrás en tu mano.


Lorena Cutillas Colomar (2º ESO B. 2011)