James ha creado un imperio
delictivo motivado por su deseo de venganza; se ha convertido en un hombre
despiadado y de sangre fría. Y cuando se le presenta en bandeja de plata su
oportunidad de saciar su sed de venganza, no piensa desperdiciarla.
Wendy siempre había sido el ojito
derecho de su padre hasta la muerte de su madre; a partir de ese momento su
padre se convirtió en un auténtico desconocido y solo le quedó la imagen del
padre que una vez fue. Wendy desea tener la atención de su padre por ello
siempre cumple lo que él le pide; mudarse, cuidar de su hermano, ir a
eventos… ha pasado más tiempo cumpliendo lo que los demás querían y esperaban
de ella que disfrutando de lo que ella quiere. Por ello, una noche decide dejar
de ser la niña buena y seguir a sus amigas hasta un club nocturno, donde choca
con un desconocido que desde el primer momento intenta ganársela. James, o como
se le conoce en su mundo Garfio, piensa que es su día de suerte cuando se
presenta en su club la hija del hombre del que prometió vengarse y no tarda en
crear un plan; enamorarla, y cuando esté completamente en sus garras, mostrarle
a su padre de lo que es capaz con su preciosa hija. Pero el plan no sale como
él había imaginado; no esperaba que ella fuera tan dulce, tan inocente, tan…
que conseguiría que su corazón empezase a latir por ella; mas ese no es su
único problema. Sus hombres están empezando a traicionarlo; sus negocios siendo
amenazados, no sabe en quien puede confiar y en quien no; y tras la muerte del
único al que considera su familiar decide dar un paso más en su plan.
Wendy se había enamorado de James,
del hombre atento, cariñoso que la respetaba; y no podía concebir la versión de
él que encontraría al despertar encadenada a un sótano. La amenaza con matar a
su hermano si dice algo durante la cena a la que la llevará, en la cual se
encuentra con su padre y empieza ver brechas del hombre que verdaderamente
es.
Wendy intenta odiarlo, pero también
me atrae; es posible que… ¿el villano sea por una vez el héroe de una historia?
Esperaba más de este libro, la historia es bastante lineal y predecible; no hay evolución de los personajes y cuando hay un poco de desarrollo rápidamente la autora hace que vuelvan a perder ese pequeño progreso. No digo que no me haya gustado; pero no ha sido un libro para mí; ha habido varias escenas que me han incomodado y quitado las ganas de continuar leyendo; la historia no tenía mucha trata y la mayoría de las acciones de los protagonistas no tenían sentido ni aportaban nada para que la historia continuase. Es un libro que a muchas personas puede gustarle y entretenerle; pero no ha sido escrito para mí.
Lucía Gadea Monreal





