miércoles, 5 de enero de 2011

El mundo de Sofía


El Mundo de Sofía es una novela filosófica que incita a reflexionar sobre nosotros mismos y sobre el mundo que nos rodea. El libro comienza con la presentación del personaje protagonista que en este caso es Sofía, una adolescente de catorce años que vive en un tranquilo pueblo de Noruega. Un día ordinario en la vida de Sofía, al llegar a casa tras el instituto acompañada de su amiga Jorunn, hallaría un sobre amarillo dentro del buzón destinado para ella, que cambiaría no sólo el transcurso de su vida sino también replantearía su manera de ver la vida.
En el sobre amarillo solamente se podía ver el nombre de Sofía Amundsen, ni siquiera ponía remitente por lo cual no podía averiguar por el momento de quién se trataba. Dentro del sobre se encontró un trozo de papel en el que ponía ¿Quién eres? Esa pregunta le hizo reflexionar sobre su origen y sobre el papel que jugaba en este mundo. Sofía seguiría recibiendo cartas de este anónimo, hasta que un día le contestara con otra carta en la cual le exponía que podría presentarse. El anónimo respondió que por el momento no podían presentarse en persona pero sí podía hacerle saber su nombre que era Alberto Knox.
Alberto le proponía un curso de filosofía mediante correspondencia totalmente gratuito puesto que Alberto exponía que solamente se movía por ansia de conocimiento, no por motivos económicos. A partir de ese momento el perro de Alberto, Hermes, sería el encargado de hacer llegar las cartas a Sofía, las cuales depositaría en el jardín debajo de unos arbustos en los cuales Sofía solía esconder algunas posesiones. El intercambio de conocimientos entre Alberto y Sofía seguiría un transcurso normal, en el cual Sofía aprendió sobre temas filosóficos como el origen de la filosofía y sus principales personajes y poco a poco iría adoptando el punto de vista filosófico de su mundo.
Entre el amplio correo que Sofía recibía de Alberto se podría destacar una cinta de vídeo, en la cual Sofía pudo ponerle cara a su profesor de filosofía por correspondencia. Era una filmación en la cual Alberto iba explicando a Sofía las distintas partes de la Acrópolis. Además de la explicación teórica también pudo sumergirse junto con Alberto en la antigua Atenas, en la cual conoció a Sócrates y a Platón y pudo observar el trágico fin del filósofo más grande de todos los tiempos. A la mañana siguiente Sofía tendría el despertar más confuso de toda su vida, pues todavía no podía creer que había dado marcha atrás en el tiempo para situarse en la antigua Atenas.
La intriga y la curiosidad conducirían a Sofía a descubrir más de lo que debería saber. Un día en el que pudo ver cómo el perro del filósofo, Hermes, se acercaba a su jardín para dejarle el nuevo sobre tuvo el impulso de seguir al perro, por lo que Sofía se adentró entre la espesa vegetación que había detrás de su casa hasta llegar a un lago un tanto misterioso, el cual le transmitía una sensación intimidante que le hacía sentirse incómoda. En el centro del lago se podía vislumbrar una vieja cabaña abandonada, a la cual se podía acceder mediante una vieja barca de remo encallada en la orilla del lago.
Sofía tomó la barca y remó hasta alcanzar la cabaña, la cual estaba dispuesta a explorar. Una vez dentro de aquella cabaña confirmó que en aquella cabaña no vivía nadie, pero le llamó la atención un extraño espejo en el cual se reflejaban imágenes de una joven de su edad y no solamente eso sino que también se podía atravesar, como una puerta hacia otro mundo. Sofía salió asustada de aquel sitio y no volvió hasta un tiempo.
Pasado ya un tiempo, Sofía volvió a ver al perro, pero esta vez estaba totalmente decidida a seguir al perro para encontrar al filósofo. Esta vez siguió al perro hasta llegar a otra cabaña en el bosque. Una vez que el perro se introdujo en la cabaña se quedó parado, y para su sorpresa el perro adoptó la forma de un humano: era su profesor de filosofía, Alberto Knox.
Una vez que Sofía y Alberto se presentaron formalmente se produjo una explosión que ocasionó una fisura en la pared, la cual cruzaron y se encontraban en el periodo temporal europeo del Renacimiento. El profesor y la alumna aprovecharon la ocasión y se sumergieron en aquella época y aprovecharon para conocer más de cerca a personajes como Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, William Shakespeare, etc…
Una vez de vuelta Sofía se puso a pensar en todo, investigó en las cartas que recibió de su profesor de filosofía y encontró una postal escrita en el reverso destinada a una tal Hilde Moller Knag la cual casualmente también tenía 14 años y casualmente iba a cumplir los 15 el mismo día que ella, que era dentro de unos pocos días. En el reverso de la postal se podía ver una imagen de un señor, aparentemente un militar de la ONU por el casco azul que llevaba. Era una felicitación de cumpleaños de un padre hacia su hija.
Adentrados ya en el día del cumpleaños de Sofía, su madre preparó una merienda en el jardín a la cual invitaría a los amigos de Sofía y su profesor de filosofía. Durante la celebración, ya sentados a la mesa, Alberto Knox y Sofía expusieron su deducción sobre la pregunta ¿Quiénes somos? Pues bien, ellos habían llegado a la conclusión de que eran unos personajes pertenecientes a una novela la cual estaba atada a los deseos del autor de ella, puesto que ellos sólo eran producto de la imaginación de una persona. En plena merienda un amigo de Sofía, aturdido, cogió un coche y lo condujo hasta estrellarlo con un árbol cercano. Todos acudieron a su ayuda, menos Alberto y Sofía, que se dirigieron apresurados a la cabaña del lago, la cual Sofía sospechaba que era el origen de todo lo que sucedía puesto que el espejo era la puerta de acceso entre la imaginación y el mundo real.
Una vez en la cabaña Sofía y Alberto atravesaron el espejo y fueron conducidos hasta un lugar en el cual nunca habían estado. Era la casa de Hilde Moller Knag, es decir el mundo real. Pero en aquel mundo ellos no podían comunicarse con las personas, puesto que no eran personajes reales. Sofía y Alberto estuvieron un tiempo en aquel mundo y pudieron observar el regreso al hogar de aquel hombre que salía retratado en aquella postal con un casco azul, y confirmaron su tesis de que solamente eran parte de una novela que aquel hombre escribía para su hija Hilde. Por lo que se sintieron realizados y satisfechos dando respuesta a las preguntas más importantes para un filósofo: ¿Quién soy? y ¿De dónde vengo?


Álvaro Vidal González (1º Bach F. 2011)

martes, 4 de enero de 2011

The Giver (En busca del azul)


Nora es una chica huérfana de padre y madre. Su madre, una magnÍfica bordadora que se encargaba de diversas tareas en el pueblo, murió por una enfermedad que creían que era contagiosa y por eso quemaron su casa y todas sus pertenencias.
La chica tiene una pierna torcida de nacimiento y en el pueblo en el que vive las personas como ella son dejadas de lado. Nora tiene miedo por perder su vida hasta que la poderosa junta de guardianes se la perdona. La razón es que Nora posee un gran don en sus dedos para bordar y se le encomienda una tarea que ninguna otra persona puede desarrollar: arreglar el manto del cantor, una celebración que se realiza una vez al año, donde cuentan el principio del origen hasta hoy. Nora aprovecha esta oportunidad para descubrir la verdad de su mundo y lo que hay después de los límites de su poblado .

The Giver es una novela que te hace seguir leyendo y seguir pensando en lo que le ocurre a la protagonista, cómo la chica tiene fuerza para seguir viviendo y cómo actúa Nora a pesar de tener una pierna torcida. Me ha gustado mucho la forma en la que la autora cuenta la historia y desarrolla los personajes. Me ha encantado el libro, es bastante entretenido.


Celia Díaz Muñoz (2º ESO B. 2011)

Química perfecta


A partir de terminar la última página, mi libro favorito.
El instituto de Fairfield, se encuentra entre dos barrios muy distintos. A un lado, un barrio marginal, que perfectamente podría describirse, con un apagado gris. En este barrio vive Alejandro Fuentes, preferiblemente Alex, un chico mexicano, llevado por su familia en busca del sueño americano. Desgraciadamente, su padre es asesinado y Alex, para proteger a su familia, ingresa en una banda callejera (los Latino Blood), que ahora marcarán su política de vida.
Al otro lado, un barrio que presume de tener las familias más ricas del estado. Aquí vive Brittany Ellis, preferiblemente Britt, una chica que siempre tiene los modales perfectos, la ropa perfecta, el pelo perfecto, las notas perfectas, la familia perfecta… ¿Todo muy perfecto y bonito no? , pues ¡FACHADA!, tras toda esta máscara de perfección, se esconde la desastrosa vida de Brittany, causada principalmente por su hermana parapléjica Shelley, pero es su madre la que obliga a Brittany a representar este papel, ya que para ella Brittany tiene que ser perfecta, pues su hermana no puede serlo.
Estas dos vidas paralelas coinciden por primera vez en el aparcamiento del instituto de Fairfield, y más tarde en la clase de química, porque gracias a la reorganización de la clase hecha por la profesora coinciden en el mismo pupitre, lo que los obliga a ser compañeros de química durante todo el curso.
Al enterarse de la noticia los amigos de Alex, uno de ellos le apuesta su coche a que no es capaz de acostarse con la ricachona de Brittany Ellis antes de dos meses. Alex acepta apostando a la contra su moto.
Alex comienza la conquista, pero poco a poco sin quererlo acaban sumergidos en un fuerte amor, que les llevará en su gran mayoría problemas que tendrán que resolver con drásticas decisiones.
Sinceramente, no conoces bien este libro hasta que no te decides a leerlo. Las descripciones que utiliza la autora, todos los detalles que plasma, hacen que te sumerjas y te sientas como dentro de la historia, sientes cada caricia, cada rasguño y cada grito.
Pienso que un libro que ha sido el primero capaz de emocionarme de esta manera. Merece ser leído por todos.


Isabel Clemente Díaz (1º Bach F. 2011)

lunes, 3 de enero de 2011

Verano en vaqueros


Carmen, Bridget, Lena y Tibby eran amigas desde que nacieron. Ahora tenían quince años e iban a pasar su primer verano separadas. Para seguir en contacto decidieron mandarse cartas unas a otras y unos vaqueros que había comprado una de ellas en una tienda de segunda mano y que mágicamente resultaban quedarles bien a las cuatro amigas, pese a que sus cuerpos eran muy diferentes. Cada una de ellas vivió grandes experiencias en sus primeras vacaciones por separado: Lena se fue con su hermana a pasar las vacaciones a Grecia, donde conoció al amor de su vida; Bridget pasó las vacaciones en un campamento de fútbol femenino, su gran pasión; Carmen pasó las vacaciones con su padre en Carolina del Sur, donde recibió la noticia de que su padre se iba a volver a casar, lo cual le supuso una gran tristeza que con madurez fue afrontando; Tibby pasó el verano en su ciudad trabajando en un supermercado donde conoció a una niña de doce años llamada Bailey con la cual compartió una bonita historia pero con un trágico final...
Durante el verano que habían pasado las cuatro amigas separadas se fueron mandando los vaqueros compartidos en los que fueron escribiendo las experiencias que habían vivido con ellos y cómo los pantalones les ayudaron a afrontar los problemas y vivir sus aventuras. Al final del verano, las cuatro amigas se volvieron a reunir, contentas por volver a verse y porque tendrían todo un año por delante para contarse aquel inolvidable verano vivido.
Es una novela entretenida en la que se transmiten los valores como la amistad, la lealtad, el compañerismo. Por otro lado, presenta problemas de actualidad con los que los jóvenes se pueden sentir identificados. Es amena y atractiva para el lector, el cual queda enganchado a ella fácilmente.


Alba María García García (1º Bach B. 2011)

domingo, 2 de enero de 2011

La sombra del viento


Daniel es un chico que vive con su padre, ya que su madre murió. Una madrugada el padre le mostró lo que llamaban “El cementerio de los Libros Olvidados” un lugar habitado por muchísimos libros. Allí Daniel escogió un libro, La sombra del viento, del autor Julián Carax. Daniel quería saber algo más sobre el autor, pero no obtenía información por ningún lado. A éste empezó a visitarle un extraño hombre, que se limitaba a asustarlo con el fin de hacerse con el libro de La sombra del viento.
Cada vez la curiosidad de Daniel era mayor, y se hacía preguntas como: ¿Por qué insiste ese hombre en que le dé el libro?, ¿por qué a excepción de muy pocos nadie conoce a Julián Carax?, ¿por qué no existen más obras suyas? Estas preguntas incitaron a Daniel a emprender una búsqueda sobre Julián Carax que le llevaría varios años.

Este libro me ha encantado, me ha mantenido muy intrigada. La parte que más me ha gustado ha sido el final, ya que en él se desvelan todos los misterios con los que Daniel se ha ido encontrando. Y respecto a los personajes, en general todos me han parecido interesantes, pero especialmente Daniel, por su carácter y personalidad.


Marina Riquelme Sánchez (3º ESO B. 2011)

sábado, 1 de enero de 2011

La señora del perrito (y otros cuentos)


Antón Pávlovich Chéjov fue un genio en el XIX y sin lugar a dudas es un genio todavía hoy. Entre las decenas de relatos breves que escribió durante su corta existencia —se dice que escribió más de mil cuentos de más o menos extensión y calidad literaria—, este libro es una selección que incluye el célebre “La Señora del Perrito”, así como “Casa con desván” o “Ana al cuello” (este último es de mis predilectos). Chéjov introdujo innovaciones en sus obras que se pueden considerar diminutas revoluciones en el género del cuento y por esto se le considera en la actualidad maestro e iniciador del cuento moderno.
Al terminar de leer un relato de Chéjov, uno queda perplejo. Perplejo porque ha sido ametrallado con silencios llenos de sentido, con vacíos plenos a rebosar de secretos, de sentimientos ocultos que debe uno revelar. Perplejo porque es difícil entender qué quiere mostrarnos el autor con sus textos, pues lo más probable es que no quiera enseñarnos ninguna lección. Perplejo porque pese a la aparente sencillez de sus historias, al argumento enjuto, que pueden parecer huecas si son leídas con superficialidad, nos encontramos en realidad frente a minas de sentimientos. El final del cuento no nos dice nada concreto, no es un final impresionante como quizá habían sido los de Charles Dickens (“Cuento de Navidad”) sino un final banal, corriente, que sigue con el espíritu del texto sin añadir algo más sugerente. Sin embargo, no es el final el que importa, no hay moraleja ni conclusión. Lo interesante son las impresiones que Chéjov deja en nuestra alma con sus palabras.
Es curioso leer cualquiera de los diez cuentos que contiene este volumen, porque al hacerlo se dibuja ante uno un cuadro de la Rusia zarista de finales del XIX con tal lujo de detalles que es apasionante analizar cada uno de éstos. El relato mismo que da título al libro, “La Señora del Perrito”, cuenta la historia de una joven muchacha que es seducida por un hombre casado que se convierte en su amante. Es una historia triste por lo imposible y complicado de la relación, pero retrata con mucha claridad los deseos y frustraciones fruto de las convenciones sociales. Los diálogos entre los dos amantes son escuetos, pero con pocas palabras logra uno imaginar la llama que arde en sus corazones.
Pero si he de elegir un cuento, aunque me sería difícil decantarme por alguno, sería probablemente “La Esposa”, otra historia de infidelidades entre la clase media-alta rusa para analizar con detenimiento. Sorprende el modo en el que la esposa de un viejo doctor insiste en que no le dejará pedir el divorcio pues se niega a perder su posición social, aunque admite haberle engañado con un chico cuatro años más joven que ella. Y no sólo esto, sino que además le pide el pasaporte para poder ir a visitarlo a su lugar de residencia.
Chéjov, tal vez por su profesión (la medicina), conoció a individuos de todas las clases sociales y en sus cuentos no quiere limitarse a tratar a la burguesía o a la aristocracia, sino que sus personajes son granjeros, campesinos, amanuenses o incluso veterinarios y profesores. Y es que sus protagonistas no son héroes ni villanos, sino personas corrientes con vidas corrientes pero con una complicada psicología de la que Chéjov nos da pinceladas para que el resto lo adivinemos nosotros. Así, es fácil hacerse una idea de las enormes diferencias sociales existentes entre la población rusa (sociedad estamental), y de los convencionalismos, los prejuicios y la hipocresía propios de las clases más altas. Esta variedad de personajes se da también en los registros y las voces, que cambian de un cuento a otro con una facilidad y maestría fascinantes.
Los relatos de Chéjov muestran una situación de la vida cotidiana en la que lo más importante son los pequeños detalles, comentarios, gestos o miradas que transforman la historia en puras dosis de ejemplos de los grandes temas del ser humano, como el amor o la muerte – léase “Enemigos” en el caso de ésta última. Pero si hay algo que podría unificar todos sus textos, es la tristeza y el pesimismo con el que Chéjov parece apuntarnos con el dedo y señalar que, frente a los breves momentos de felicidad que nos brinda la vida, los de decepción y melancolía siempre serán mayores.
Sin lugar a dudas, este libro es una lectura obligada para cualquiera que sienta pasión por la literatura o, en su defecto, interés en conocer un país frío y curioso como es Rusia. Cada cuento de este volumen se podría ampliar y transformar en novela. Pero Chéjov prefirió que su genialidad se sirviera en pequeñas porciones, y desde luego hubiera sido muy difícil hacerlo mejor.


Gala Hernández López (2º Bach E. 2011)

Poe


Yo de este libro poco puedo contar, porque al fin y al cabo es una bibliografía de unos de mis escritores favoritos, Edgar Allan Poe, contada de una manera distinta a las demás bibliografías que he leído. Me ha revelado muchas cosas que anteriormente desconocía de dicho escritor, su época de decadencia y demás; aun así es un gran escritor de los mejores de la historia.
Respecto al autor de la bibliografía, no me esperaba que escribiera libros de esta clase, porque yo leí dos libros suyos cuando tenía 7 años y no me gustaron nada. No obstante a mucha gente les encantan sus libros y respeto las opiniones de los demás. La forma en la que ha relatado la vida de Poe es bastante buena, porque hace que esté pegada al libro.
Las ilustraciones de Alberto Vázquez son PRECIOSAS, le dan un aire siniestro al libros, como debe ser tratándose de la vida de un escritor célebre de terror: los cuervos, los murciélagos, los dibujos de los relatos de Poe, son para mí perfectos para un libro de este tipo. Mis felicitaciones y mis ánimos a seguir dibujando de ese estilo.
En el libro en cada parte viene un trozo del poema de El cuervo, es un poema espeluznante, pero a la vez muy bello, y hace buen conjunto con las ilustraciones. La idea de poner una estrofa del poema en cada capítulo es muy buena, al igual que poner en cada ilustración de los relatos de Poe que aparecen en el libro un trozo, también es muy, muy buena. Mis felicitaciones al ilustrador y al que tuvo la idea de colocar un trozo de cada relato o poema en los dibujos y al principio del capítulo.


Cristina Molina Ruiz (2º ESO B. 2011)