domingo, 29 de enero de 2012

¿Oyes el río, Elin?



Elin y su hermano Mario lo tienen todo: viven en una bonita casa con un enorme jardín con columpios, tienen dos padres que los quieren por encima de todo, muchos amigos y una impresora nueva cada Navidad. Pero ambos niños nunca podrían imaginarse que su situación cambiaría radicalmente cuando su padre se quedase en paro. Elin y Mario tienen la esperanza de que la bruja (así llaman a la mujer que atiende a su padre en la oficina de empleo) le dé a su padre pronto un nuevo trabajo y todo vuelva a ser como antes, pero no es así. La Navidad se acerca, los días pasan y su padre no encuentra empleo. Los niños empiezan a perder a casi todos sus amigos al enterarse éstos de la situación de su padre, y se ven obligados a vender algunas de sus cosas, pasear perros y a alquilar la habitación de Elin para ganar algo de dinero con el que pasar el mes. Pero la imaginación y la inocencia de los niños no tienen límites. Elin y Mario harán lo imposible para que su padre, cada vez más desanimado, vuelva a tener un empleo, aunque ese empleo tan esperado ni siquiera exista todavía.
Es un libro muy bonito que refleja muy bien la ilusión y las ganas que tienen ambos niños de ayudar a su padre, y la capacidad de sacrificio de ambos. Además se habla del desempleo y de lo que sienten las personas que pasan por esa desgraciada situación. Me ha gustado mucho el libro, además de que es muy corto y muy ameno.


Laura García Cobarro (3º ESO A. 2012)

viernes, 27 de enero de 2012

Ladrones de sueños



Ladrones de Sueños trata sobre Elisabeth Sturm, una chica de ciudad que se tiene que mudar con sus padres a un pequeño pueblo en la montaña. La idea no le gusta nada, pues tiene muchas dificultadas para integrarse y en Colonia, su anterior ciudad, ya lo había conseguido y tenía su grupo de amigas, incluso.
Pero lo que no puede imaginar es que en ese lugar conocerá a Colin, un joven guapo y misterioso a partes iguales. Comenzará a interesarse por él y entablarán una extraña relación que la lleva a descubrir un terrible secreto que tiene mucho que ver con su familia, en especial con su padre.
Esta novela me ha parecido muy interesante, más que nada porque no tiene nada que ver con los típicos libros de ciencia ficción para adolescentes acaramelados que tan de moda se han puesto últimamente.


Marta Vicente Moreno (2º A. 2012)

sábado, 21 de enero de 2012

Blanca como la nieve, roja como la sangre



Leo, el protagonista, nos sumerge en el mundo de un adolescente que busca respuestas acerca de la vida, el amor y la muerte. La búsqueda de estas respuestas viene dada por la aparición de un nuevo profesor de historia, un verdadero soñador, que pone a prueba a sus alumnos haciéndoles plantearse preguntas sobre la vida y los sueños. Para Leo estas preguntas son difíciles de responder, pues la búsqueda de las respuestas le acerca cada vez más y más al mundo de los adultos. Leo clasifica las emociones a partir de los colores, así el blanco significa ausencia, soledad y pérdida. El azul, amistad. El rojo es amor, pasión, sangre y el color del cabello de Beatrice; esta es su único sueño, aunque ella todavía no lo sabe. La chica de la cual está enamorado Leo está enferma de leucemia y es entonces cuando comienza a plantearse su vida de otra manera; para salir adelante encuentra el apoyo en su mejor amiga Silvia, que es leal y serena.
En definitiva Leo es un adolescente que está saliendo de la edad de la inocencia, de la protección de su familia, de su casa, del círculo cerrado de sus amigos ya que todos eran chicos a excepción de su amiga Silvia... El protagonista se da de bruces con la realidad de la vida cuando se enamora de Beatrice y no lo dice por miedo a sentirse rechazado, también se siente incomprendido por sus padres y no asimila la grave enfermedad que padece Beatrice, que al final acaba con su vida; esto hace que se encierre en sí mismo y se plantee muchas cosas. Beatrice da título a esta novela ya que para el protagonista es blanca como la nieve y roja como la sangre.
Leo termina aceptando que la vida es lo único a lo que no se engaña, siempre que tú tengas el valor de aceptarla.


Rosana Esquinas López (1º Bach F. 2012)

viernes, 20 de enero de 2012

La isla de las máscaras



Oblivia, al descubrir la puerta del tiempo y traspasarla, encontró bastantes ayudas para hallar a Peter. Éste tuvo que huir de Kilmore Cove para no desvelarle más secretos a Oblivia. Los chicos hicieron lo mismo; se prepararon para salir cuanto antes a la antigua Venecia, porue esa tarde llegaban sus padres con los muebles de la mudanza.

Los chicos decidieron salir. Traspasaron la puerta, se embarcaron en la Metis y llegaron a Venecia, donde la puerta del tiempo les conducía a una casa. Salieron fuera de la casa y vieron a dos vagabundos. Se habían dejado la puerta abierta y los vagabundos entraron por ella, y atravesando la puerta de los tiempos salieron en Villa Argo. Intentaron robar atando al jardinero. Jason volvió a Villa Argo y quedaron en la casa de Venecia a las seis.

Jason liberó a Nestor de sus ataduras y éste le dijo que fuese al faro a hablar con Leonar Minaxo y le dijese que empezara el plan de "La paloma en el pozo", que ella sabría qué hacer. Mientras, Nestor defendería y retendría a los dos venecianos.

Al mismo tiempo, en la antigua Venecia, Rick y Julia fueron a buscar a Peter y descubrieron la casa de los ancestros de Penélope, la mujer de Ulysses (que en realidad era del siglo XVI, pero Ulysses fue a buscarla para casarse con ella desde el siglo XXI). Llamaron a la puerta y conocieron a Rosella y Alberto, que le ayudaron a buscar a Peter. Alberto y Rosella llevaron a los dos chicos a una imprenta clandestina, donde descubrieron un mensaje cifrado que indicaba la localización de Peter y que el gondolero negro los tenía que llevar hasta él. Tras una larga búsqueda sin resultado volvieron a la casa de la puerta del tiempo, donde habían quedado con Jason.

Oblivia encontró a Peter con ayuda de un miembro de la alta guardia veneciana; y Peter al verla salió corriendo de allí para no hablar con ella.

En Kilmore Cove atraparon a los dos vagabundos con astucia, y Jason y Leonar volvieron a Venecia en la Metia con los dos vagabundos y salieron al patio de la casa de la puerta del tiempo. Allí estaban Rick y Julia con Alberto y Rosella. Todos juntos, excepto Leonar, que fue a llevar a los vagabundos a la cárcel, fueron a buscar al gondolero negro.

Éste los llevó a la Isla de las Máscaras, donde estaba Peter. Y también Oblivia, que se les había adelantado. La casa de Peter se incendió y tuvieron que salir corriendo, pero antes consiguió hablar con Peter y coger una foto de Ulysses.

Los chicos regresaron a Kilmore Cove y poco después su madre les echó una buena regañina.


José Mª Martínez Villa (2º ESO B. 2012)

jueves, 19 de enero de 2012

El fantasma de la ópera




Christine es una dulce joven cuya principal pasión es la música. En su estancia dentro del teatro conoce al Ángel de la Música, que promete enseñarle los divinos secretos del camino para llegar a convertirse en una prodigiosa cantante jamás vista antes, pero que a cambio de ello le pide su solemne fidelidad.
La joven deberá elegir entre seguir con su pasión por la música o escoger el camino hacia el amor prohibido que le estrecha a Raul, del que sigue enamorada desde su infancia.
Las decisiones que tomará Christine desembocarán en la ira del Ángel de la Música, que al mismo tiempo es considerado el Fantasma de la Ópera dentro del teatro. Ello dará lugar a una serie de peligrosos acontecimientos que afectarán a la toda la gente de la Ópera.
Una alucinante mezcla entre la pasión amorosa de dos jóvenes, Christine y Raul, los acontecimiento terroríficos que producen el pánico dentro del teatro y los fascinantes lugares que se esconden bajo el misterioso sótano de la Ópera, son unas de las maravillosas cosas que podemos encontrar en esta novela. Un libro excelente que vale la pena.



Georgiana Dumitru (1º Bach B. 2012)

miércoles, 18 de enero de 2012

La casa de los espejos



Jason y Rick, tras volver del Antiguo Egipto, le contaron a Julia todo lo que les había ocurrido allí. Igual hizo Julia contando lo ocurrido en el jardín de Villa Argo. Los tres chicos, después de desayunar, decidieron bajar al pueblo a investigar y a comprar medicinas para Nestor. Cuando estaban bajando al pueblo por la gran cuesta, a Jason no le funcionaron los frenos de la bici y él se fue al césped y la bici al agua.

Llegaron a la casa del doctor del pueblo y vieron un cuadro hecho por Penélope, mujer de Ulysses. Detrás del cuadro había un peón de ajedrez. Los chicos cogieron el peón y a Jason le regaló el doctor la bici rosa de su hija.

Los hermanos Covenant (Jason y Julia) y Rick decidieron ir a casa de Oblivia a por el mapa. Mientras iban de camino vieron a Manfred y a Oblivia en moto, con destino a la casa de los espejos, donde se encontraba una puerta del tiempo. Los chicos decidieron seguirlos, ya que ellos no sabían dónde estaban las puertas del tiempo.

Al llegar a la casa de los espejos vieron que Oblivia había contratado a una empresa de derribos para que tirasen la casa y así encontrar la puerta. Los chicos entraron por detrás sin que los viesen. No encontraron nada de interés, y Julia se dio cuenta de que los objetos se movían, pero no la creyeron.

Al irse los chicos rajaron la moto a Manfred y se fueron otra vez a Kilmore Cove, a la tienda de Peter Dedalus, propietario de la casa de los espejos. Para entrar no había cerradura: sólo un sistema matemático que nadie había descifrado. Los chicos lo hicieron. Entraron en la tienda y cogieron un papel que estaba escondido tras un enigma de ajedrez con las fichas iguales a la que había cogido Julia en la casa del doctor.

Los chicos llegaron a Villa Argo y le enseñaron el papel a Nestor, y él se quedó sorprendido al ver que habían entrado en la tienda de Peter. Nestor decidió enseñarles una habitación secreta y así los nombró caballeros de Villa Argo y Kilmore Cove, contándoles casi todo lo que sabía. Después de esto, Rick se fue a su casa y se paró en el cementerio para ver el sepulcro de su padre.


José Mª Martínez Villa (2º ESO B. 2012)

martes, 17 de enero de 2012

La estrella más brillante




Marian Keyes nos hace situarnos en Dublín, en el edificio 66 de la calle Star, de cuatro plantas. En las cuales viven diferentes personas, con diferentes historias. Marian nos presenta a los personajes: Matt y Maeve que viven en el primer piso, que son dos personas perfectas, con un matrimonio perfecto, siendo así una pareja perfecta, pero ¿será todo realmente perfecto? Poco a poco Marian te irá desvelando los secretos; Jemina, supuesta clarividente, vive en el segundo junto a su perro “Rencor” y su hijo adoptivo Fionn, un chico encantador capaz de enamorar y desenamorarse fácilmente; en el tercero encontramos a dos polacos, Andrei y Jan, que tiene como inquilina a Lydia, una taxista con mucho genio y una lengua muy larga; y por último, en el ático, se encuentra Katie, una mujer de 39 años preocupada por su trabajo, que mantiene una relación con Conall, un hombre rico adicto al trabajo. Todos son vecinos, diferentes unos de otros y ninguno tiene absoluta constancia de la presencia de los demás, y de los cuales conocerás sus historias pero no a través de ellos mismos, sino a través de un extraño ser que los observará durante 61 días, profundizando en lo más hondo de su pasado y mostrándonos su presente y cómo han cambiado desde entonces.
La autora te dejará con la intriga de quién es ese extraño ser hasta el final del libro.



Marta Palazón Martínez (2º Bach D. 2012)