sábado, 4 de diciembre de 2010

El gato


Había una niña que cuando iba al colegio se cruzaba con un gato viejo blanco. Llegaba tarde a la escuela porque se ponía a hacerle caricias al gato. Después ella cuenta cómo es el gato.

El mote de esta niña era "Mari Remolona". El profesor y su padre le decían que era caprichosa y desconsiderada. Ella le dijo al gato que estaban hechizados y vivirían 77 vidas. Él contestó que sólo serían 7, que no iban a llegar a 77 porque entonces serían más de un millón de años. Ella asintió asustada.

Empezaron a hablar y el gato entonces se fue y desapareció detrás de un contenedor. Lo único que le ayudaba era la sierra circular de Waldemar Bruck. Su madre le dio un bocadillo y ella se sentó delante de una farola. Empezó a pensar y pensar, y luego su madre la llamó para que se fuera a dormir.

Lo que más me gusta de este libro es que hay algunas frases divertidas como "Después de acariciar al gato las manos me olían a pescado", pero el sentido de la risa lo tiene cuando lo lees. Si no lo haces, la risa no te entra.

Lo recomiendo a partir de 10 años, y para la gente que le guste leer historias no muy largas.


Lidia Romero Alcolea (1º ESO B. 2010)

2 comentarios:

  1. Pues la verdad es que está explicado bastante mal. Yo por lo menos no me he enterado de nada.

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