viernes, 31 de diciembre de 2010

El alquimista



Santiago es un joven que decidió hacerse pastor impulsado por sus deseos de viajar y conocer el mundo. Una noche tiene un extraño sueño que se repite también la noche siguiente. Queriendo descifrarlo recurre a la ayuda de una gitana. Ésta le dice que un inmenso tesoro le aguarda en las Pirámides de Egipto. Gracias a un anciano, Melquisedec, que le recomienda partir a buscar el tesoro, Santiago decide cruzar el continente africano. Este viaje representa una búsqueda personal o como lo llaman en el libro el seguimiento de su Leyenda Personal.
A lo largo de este viaje Santiago se encontrará con cuatro personajes que acabarán ejerciendo de maestros para él, personajes que más que por la definición de rasgos físicos o morales cobran importancia por su valor simbólico. También se enamorará y aprenderá a entender y hablar el Lenguaje del Mundo.
Es un libro que nos da una lección sobre optimismo pues tiene como tesis central que “Cuando quieras una cosa, todo el Universo conspirará para que la consigas”. También es una obra muy espiritual, que refleja la ayuda al afrontar la vida que puede otorgar una religión a la gente que cree realmente en ella, pues nos hace pensar que todo sucede por un motivo y todo está “escrito por la misma mano”.

Los libros de Paulo Coelho suelen considerarse de autoayuda y es bien cierto que te ayudan a buscar lo positivo de la vida o a pensar que todo tiene un motivo, pero en el caso de El Alquimista no es sólo eso: es también una interesante narración sobre un viaje lleno de aventuras, y cada una de ellas enseña una nueva lección a nuestro protagonista.






Ascensión María de los Reyes García (1º Bach C. 2010)

1 comentario:

  1. Este me lo leí yo, hace un par de años.
    Y si que es cierto, que al terminar el libro, te planteas las situaciones de otra forma.
    Buena reseña :D

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