sábado, 21 de enero de 2023

Esa sencilla palabra

 


El libro se basa en la historia de la vida de Rachel y Henry. Son mejores amigos desde pequeños, pero al llegar a secundaria todo se tuerce un poco. Los dos son amantes de los libros y eso es lo que más les unía, la familia de Henry son los propietarios de una librería del pueblo. Todo va genial hasta el día de san Valentín, donde todo el curso de 4º de la ESO decide celebrar el día de los enamorados distinto. Prefieren la idea de imaginar que ese va a ser el último día del mundo, haciendo así, que cada persona deba invitar a esa persona o esas personas que quisieran pasar con ellos el último día de sus vidas. Creando así una mezcla de adrenalina y drama intercalando romanticismo de por medio. Para Rachel era la oportunidad perfecta para decirle a su mejor amigo de toda la vida que estaba enamorado de él hasta las trancas. Solo había un inconveniente, ella se iba a ir a vivir a la costa y probablemente era su último día en esa ciudad. Por eso le propuso a Henry pasar el día juntos, lo que él aceptó sin dudarlo. Esa noche donde ya estaba prevista la quedada entre los dos amigos, apareció Amy la que iba a ser la novia de Henry y por quien dejó tirada a Rachel. Antes de irse con su abuela a vivir Rachel le dejó una nota en uno de los libros más significativos para ellos dos donde explicaba su amor hacia él y sin tener en cuenta las consecuencias se marchó. En la carta ella solo pedía una llamada para poder explicarle mejor el porqué de escribirle tan misteriosamente, lo extraño fue que esa llamada nunca llegó. Al cabo de tres años Rachel decide volver al pueblo para vivir con su tía. No fue una llegada agradable ya que el motivo de su vuelta era por la insoportable sensación que tenía que soportar viviendo en la playa. Lamentablemente falleció su hermano y ese fue el causante de tener que salir pitando de allí y querer refugiarse otra vez en donde un día fue su hogar. No tenía ganas de volver, ya que no había mantenido el contacto con nadie de sus antiguos amigos y eso le entristecía aún más. En cuanto llegó se encontró con Lola una de sus mejores amigas. Ese día le invitó a una fiesta donde ella tocaba y donde añadió que también iría Henry, sugiriendo que deberían de hacer las paces. Henry estuvo enviando cartas durante los años que se ausentó, pero ella le respondía seca y sin hacer hincapié en que no tenía ningún tipo de contestación sobre su carta, lo que le enfadaba encarecidamente.

Su primer encuentro fue seco y lleno de rencor. Henry insistía en el cambio que Rachel había pegado, físicamente brutal pero mentalmente horrible. Él hablaba con Lola la preocupación que tenía por ella ya que no le parecía que era la misma persona y que algo le había cambiado. La tía de Rachel le encontró un trabajo en la librería de la familia de Henry, cosa que a ella no le hizo mucha gracia. Con el tiempo tuvieron que mantener una conversación seguida y después de una noche desastrosa donde Henry se arrastró a su exnovia Amy y Rachel tuvo que salvarlo de ahí llegaron a un punto de inflexión donde además de perdonarse mutuamente se besaron removiendo unos sentimientos que no sabían que tenían el uno hacia el otro. Mientras tanto el padre de Henry le había ordenado a Rachel ordenar una parte de la librería que consistía en pequeños apuntes o notas que las personas se dejaban entre los libros o escritas en los márgenes para comunicarse entre sí. Es lo que hacía especial a aquella librería y lo que nos dejará con un montón de misterios sobre la vida de muchos de los personajes. George era la hermana de Henry y trabajaba en la librería, también trabajaba allí Martín que intentaba llevarse bien con George, pero sus caracteres no concuerdan lo suficiente. Por mucho que intentasen salir los cuatro de fiesta siempre acaban viendo a Amy con su nuevo novio y era Henry quien menosprecia a Rachel sabiendo que algo existía entre ellos. Incluso en una fiesta donde tocaba el grupo de Lola, vuelven a besarse Rachel con Henry y eso hace confundirlos más. Rachel estaba intentando cambiar su depresiva pero inevitable actitud por la muerte de su hermano. Tardó mucho tiempo en poder contárselo a Henry pues no quería sentir la lástima de nadie. Durante la historia va aumentando la madurez con la que habla Rachel y el poder que tienen los libros para organizar muchos de los pensamientos que tenemos, pero no podemos clasificarlos sobre la muerte, y que nos ponen tristes sin un motivo aparente. Henry es el que le ayuda a intentar superar aquellos miedos y eso le hace estar cada día un poco más enamorado de ella, pero no lo quiere aceptar y eso le apartó de todo tipo de posibilidad. ¿Acabarán Rachel y Henrry juntos?

Mi opinión sobre este libro es magnífica, ya que te pone en situación sobre lo dolorosa que es la muerte y sobre todo de un hermano y los pasos que una persona debe seguir para alcanzar la felicidad. Sobre todo, te hace comprender el poder de las palabras y a tope hasta el último momento porque nunca se sabe lo que nos va a suceder. Se la recomendaría a cualquier persona con un vacío existencial si ha fallecido alguien cercano a él.

 

Ana María Mondéjar (2023)

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