jueves, 25 de enero de 2018

El niño con el pijama de rayas



Este libro nos muestra el conflicto de la Segunda Guerra Mundial comparando ambos bandos pero a través de los ojos de un niño. Éste, Bruno, no llega a ser realmente consciente de esto y únicamente se queja del cambio de casa que deben hacer ya que su padre es un militar de alto rango en el ejército nazi.
Bruno en su nueva casa se aburre y pese a que sus padres le advirtieran de que no se aleje decide salir a explorar un cercado que ha visto desde su ventana. En una de sus aventuras se encuentra con Shmuel, un niño que se encuentra al otro lado de la valla. Bruno no comprende por qué ese niño no puede ir a su casa a jugar, de modo que acude todos los días a visitarlo, hasta que establece una verdadera y secreta amistad con él.
Considero que un libro es bueno cuando algo de él permanece en nuestra memoria, bien sea por el divertido y sentimental argumento que posee o por una enseñanza que contiene. En este caso, pienso que Bruno refleja a ese tipo de personas que deciden no profundizar en lo que ocurre, y nos enseña los peligros que eso conlleva. Shmuel, con su triste historia, nos recuerda que debemos ser agradecidos y positivos, al margen de los problemas que tengamos.
Como defecto, me pareció que al principio se extendía más en las anécdotas y sentimientos del protagonista, y conforme se va adentrando, a la vez que más interesante se va volviendo menos detallado. Desde mi punto de vista, le falta un toque en el final, que aunque ya transmita bastante, algo más de sentimiento mediante una pequeña anotación o gesto por parte del padre, o alguna anotación de Bruno, podría mejorarlo.


Sandra Molina Tercero (1º BACH C) (2018)

No hay comentarios:

Publicar un comentario