viernes, 5 de diciembre de 2014

Paula



Esta novela autobiográfica fue elaborada por Isabel Allende con el objetivo de ofrecérsela a su hija cuando despertara de su enfermedad. Paula trabajaba como voluntaria con niños desfavorecidos cuando contrajo la porfiria, una devastadora enfermedad no muy conocida por aquel entonces con la que acabó entrando en coma poco después en un hospital madrileño. Allende aprovechó esas largas horas junto a ella y en solitario para hacer memoria, narrar su pasado y contar sus sentimientos y emociones tan a flor de piel. La novela comienza situándose en la misma infancia de Allende, cuando sus abuelos aún vivían y para ella todo resultaba fascinante. Su casa, en Chile, modesta pero acogedora y su madre, quien le inculcó los valores por los que debía guiarse, siempre están presentes en su memoria y en el libro. De su padre Isabel Allende afirma no saber gran cosa pues realmente fue su padrastro, el tío Ramón, quien le acompañó y aconsejó durante su vida. Allende también desvela sus primeros pasos hacia la adolescencia, sus primeros romances y cómo fue para ella el hecho de tener dos hijos: Paula y Nicolás. Pero su vida sin duda está marcada por la llegada al poder de su tío, Salvador Allende, quien no fue del agrado de todos. Por este motivo, el 11 de septiembre de 1973 se produjo un golpe de Estado en Chile, que acabó con la dictadura de Pinochet. Los asesinatos, fusilamientos, torturas y aquella situación perpetua de terror desencadenaron el exilio de muchos chilenos como el de Isabel Allende y sus hijos que se vieron obligados a huir a Caracas, Venezuela. Aunque al llegar a aquel nuevo país como inmigrantes sintieron una sensación de desconfianza y miedo, después parecían estar en su propia casa, su país, algo por lo que Allende estuvo muy agradecida. Además fue en Venezuela donde se publicó su primer libro, La casa de los espíritus, que tuvo una gran repercusión y aceptación entre los lectores. Unos años más tarde con el fin de la dictadura, volvió a Chile junto a su marido y su familia, pero ya nada era como antes. La distancia de esos años y sus diferencias acabó con el matrimonio de Isabel y Michael, su marido y padre de sus hijos. La enfermedad de Paula supuso un golpe muy duro para Allende que tras pasar varios meses en Madrid junto a su hija en coma y comprobando las escasas mejoras que obtenía su hija, decidió trasladarla a California, EEUU, a pesar del riesgo que esto suponía. Buscando consuelo y comprensión encontró a Willie, un hombre sencillo que se convirtió en su marido poco después. En esa época se publicó su segundo libro, De amor y de sombras, con un éxito semejante al de su primera novela. Este hecho fue decisivo para que Isabel Allende se consagrara desde entonces como una reconocida escritora. Ella misma reconoce que no planifica sus libros sino que escribe aquello que los personajes le gritan, que sus novelas se hacen solas sin ninguna preparación anterior. También así ocurrió con Eva Luna, pequeñas historias que esconden realidades que a ella le tocó vivir. Sus personajes personifican a familiares y fueron fruto de confesiones de soldados y anónimos que tenían algo que decir tras la guerra…

Este libro es realmente conmovedor pues al final conoces la personalidad y fuerza interior de la escritora que ya se evidencia en el mero hecho de contar y relatar el duro trance que pasó su hija hasta el último momento de su vida. El querer compartir ese sentimiento con sus lectores y el desvelar los secretos más íntimos y personales de su vida me parece razón suficiente para leer esta novela.

Claudia García Cobarro (2º Bach A) (2014)

1 comentario:

  1. Hace años que leí este libro y dejó una huella muy honda en mi corazón. Es un libro inolvidable. También me gustó La suma de los días, de Isabel Allende, que viene a ser una forma de continuación.

    Te recomendaría La muerte blanca, de Eugenia Rico. Otro libro en mi memoria muy especial.
    Excelente reseña ;)

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