viernes, 4 de noviembre de 2011

El cielo está en cualquier lugar



Lennie Walker es una niña de 17 años, sencilla, a la que le gusta leer y sobre todo la música, tanto que toca el clarinete en la banda del instituto.
Lennie vivía con su abuela, su tío Big y su hermana mayor, Bailey, hasta que ésta murió. Lennie dejó de ser una niña feliz, solo podía pensar en que su hermana ya no estaría junto a ella.
Para superar esto, se apoya en el novio de Bailey, ya que se identifica con el dolor que siente, y es cuando Lennie se convierte en protagonista de su propia vida.
Pero también está Joe Fontaine, el nuevo chico del pueblo. Joe toca en la misma banda de música que Bailey. Desde que se conocieron, Joe ha hecho reír a Lennie y olvidar su dolor.
Lennie quiere cortar la relación que ha surgido entre Toby y ella, ya que siente que está defraudando a su hermana; a la vez, se está empezando a enamorar de Joe Fontaine, al igual que él de ella.
Confusa, abatida, sin saber qué hacer, tiene que elegir a uno de los dos… O Toby, que es el único capaz de entender cómo es su situación; o Joe, que gracias a su sonrisa hace que Lennie se olvide de todos sus problemas…
Al final Lennie, tras una serie de hechos, acabará felizmente. Sabrá la verdadera historia de su madre Peige y empezará a relacionarse más con el resto del mundo.
En mi opinión, este libro da a reflejar los palos que da la vida cuando menos te lo esperas, lo duro que es perder a alguien cercano y lo mal que se pasa.
A la vez, se reflejan los conflictos emocionales y el importante lugar que ocupa el amor en la vida de los jóvenes.
Otra cosa que me gusta mucho del libro es que te deja conocer bastante bien a los personajes y ver cómo se sienten, por eso os lo recomiendo.


Ana Belén Abad (1º Bach A. 2011)

No hay comentarios:

Publicar un comentario