sábado, 22 de octubre de 2011

Ciudad de hueso (Cazadores de sombras 1)



Clary Fray es una adolescente de quince años, pelirroja y bajita, que vive con su madre Jocelyn en un pequeño piso en Nueva York. Su vida es completamente normal hasta la noche en que ella junto con su mejor amigo Simon entra en el club Pandemonium. Dentro observará a un chico con el pelo azul que parece escabullirse entre la multitud. Llena de curiosidad, Clary le seguirá hasta un pequeño almacén en el que se esconde, donde el chico del extraño pelo es acorralado por un apuesto muchacho de pelo rubio y ojos dorados; una chica igual de apuesta, de abundante pelo negro y peligrosa mirada; y otro chico moreno y de ojos azules. Los tres están cubiertos de unos extraños tatuajes.
Son cazadores de sombras, unos seres creados por el ángel Raziel, que mezcló su sangre con la de los humanos para que esta nueva especie luchara contra el mal, con la ayuda de sus cuchillos serafín y de sus runas, los extraños tatuajes que llevan sobre su piel. Clary presencia la muerte del chico de pelo azul, que resulta ser un demonio, a mano de los cazadores de sombras, Jace, el atractivo chico rubio, Isabelle y Alec.
Pero algo insólito pasa, y es que Clary no debería verlos, ya que los cazadores van cubiertos con un glamour, un hechizo que los vuelve invisibles para el ojo humano.
Tras la misteriosa desaparición de su madre, Clary se verá sumergida en un mundo de cazadores de demonios, hadas, vampiros y hombres lobo, completamente nuevo y desconocido para ella, pero que tendrá que intentar comprender si quiere encontrar a su madre. Mientras, Clary tendrá que hacer frente al hecho de que se encuentra atraída por el arrogante y terriblemente atractivo Jace Wayland...
Ciudad de Hueso, es el mejor inicio que una saga como esta merece. Cassandra Clare crea un mundo de fantasía nuevo a partir de las historias de siempre, con la ciudad de Nueva York de fondo, y nos introduce en una historia de amor absolutamente fascinante, de la que te enamoras desde el primer momento.
Jace y Clary son la pareja protagonista. Ella, la típica adolescente insegura de sí misma y que no puede creer la fascinación que ejerce sobre Jace; y Jace, el típico, aunque no tan típico, chico guapo que sabe que es guapo y que está plenamente seguro de ello. Para mí Jace es el personaje más interesante de todos. A pesar de su humor e ironía, Jace esconde un pasado misterioso y un profundo dolor que va dejando ver solo a Clary, a medida que el libro avanza. En ocasiones puede abandonar su pose de chico malo para dejar entrever sus verdaderos sentimientos, con frases como “Amar es destruir, y ser amado es ser destruido".
Pero hay otros personajes que son también muy atrayentes, como por ejemplo Magnus Bane, el mago centenario que no quiere inmiscuirse mucho con los cazadores de sombras pero que termina por caer de lleno en sus redes. O Simon, al que al principio odias por entrometerse entre Clary y Jace, pero al que luego se le va cogiendo cariño.
Con un final totalmente sorprendente, el libro, al igual que sus secuelas, te deja con ganas de más, y sin poder esperar a tener el siguiente tomo en tus manos.
La autora ha sabido cómo combinarlo todo en esta historia que te hace disfrutar con cada una de sus palabras y de la que tardas en desprenderte una vez que te lo has acabado.
Por todo esto, Cazadores de Sombras se ha convertido en uno de mis libros favoritos y nunca me cansaré de recomendarlo a todo aquel que quiera pasar un buen rato en compañía de Jace y Clary.


Cristina Marruedo Ortega (2º Bach F. 2011)

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