domingo, 25 de septiembre de 2011

Los hijos de Ahiris



Humanos y elfos, Haradon y Myrdhan, dos reinos enfrentados hasta el fin de los tiempos.
El libro comienza con dos historias paralelas. Por un lado está la historia de Alasar, un niño que pierde a sus padres en la guerra con el reino vecino, y que se ve obligado a huir con los supervivientes, entre los que se encuentra su hermana pequeña. Todos se refugian en una cueva y viven duras situaciones, como la falta de alimento y el frío, a la vez que contemplan, sin remedio, el paso de las estaciones. Allí, Alasar conoce a un niño, Rahjel, de quien se hace muy buen amigo. Por otro lado está Revyn, un niño que vio morir a su hermano en manos de su propio padre, y que escuchaba los continuos maltratos que éste ejercía contra su madre. Revyn se une a un grupo de soldados que se dirigen al castillo de la princesa Ardhes, en Haradon. Allí descubre que tiene un fantástico don que le permite comunicarse con los dragones, pero no es el único. Yelanah, una joven elfa de la que se enamora Revyn, tiene ese mismo don. Ésta le cuenta que es el elegido por la profecía para salvar al mundo de los elfos y evitar así su extinción absoluta. Pero él no es el único. Alasar también tiene un importante papel en la profecía que hará que sea el gran enemigo de Revyn , pero a la vez su mayor aliado. Ambos serán traicionados, y en el caso de Alasar tendrá que acabar con la vida de su mejor amigo y de su hermana Magaura.
Es un libro muy bonito. Transmite muy bien los sentimientos entre los personajes y lo duro que es a veces elegir entre lo que debes hacer y lo que en verdad sientes. Es una historia muy emocionante y en la que ocurren cosas sorprendentes que dan un gran giro a la historia. Recomiendo a los lectores a los que les guste la fantasía que lo lean. Les gustará.


Laura García Cobarro (3º ESO A. 2011)

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