miércoles, 29 de junio de 2011

Los lunares de Renata



Ésta es la historia de una mariquita muy, pero que muy pequeñita, llamada Renata.

Un día, Renata estaba paseando, cuando de repente una nube negra y muy grande tapó el sol, y se puso a llover, y el viento no paraba de soplar. Renata, con el miedo que tenía, se puso bajo una flor, pero al rato se mojó y perdió sus siete lunares, negros, redondos y brillantes. Pero se puso a volar y al rato se posó en una violeta y, con un poema, le explicó lo que le pasaba:


"Se puso a llover a mares,

caía el agua tan fuerte

que tuve tan mala suerte

que me quedé sin lunares".


Y la violeta, conmovida, le dio un poco de su color violeta para que se hiciese un lunar.

Se iba pasando varias veces y contando su historia a las plantas, que le iban dando sus colores:el arándano le dio su color añil; la zarzamora, el azul; la manzana, el verde; el limón, el amarillo; y la naranja, el naranja.

Pero cuando iba a echar a volar comenzó a llover de nuevo y la naranja Clementina le dijo a Renata: "Ve por encima de la nube; no te mojarás y el sol secará tus lunares".

Renata le hizo caso y cuando bajó vio un arcoiris que ella misma había formado con sus colores.


Lidia García Soler (2º ESO B. 2011)

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